MITO 1 •Los bebés recién nacidos no se deben bañar Esto es un mito. No hay ninguna contraindicación para bañar a un bebé, puedes hacerlo desde el primer día, eso sí, debes tener cuidado de no dejar que el bebé se resbale, de no dejar que el agua entre en sus ojitos y de no aplicarle productos que no estén indicados para bebés. Existen ciertas pautas para bañar a un bebé, mientras las sigas, no hay ningún problema en hacerlo
MITO 2 •Los bebés deben tomar el sol todos los días para que su piel no se ponga amarillenta Esto es cierto. Algunos bebés nacen con ictericia, es decir que tienen la bilirrubina muy elevada en la sangre. Ponerlos al sol un rato todos los días les ayuda a eliminar ese exceso de bilirrubina de su cuerpo. MITO 3 A los bebés se les debe envolver en una manta para que crezcan derechos Esto es un mito. A las mamás les gusta envolver a sus bebés para que se sientan apretaditos y recuerden su posición en la pancita, eso es bueno y puedes hacerlo. Yo recuerdo que a mi hijo lo envolvía un poco para que sus propios reflejos no lo despertaran. Lo que no se recomienda es envolver a los bebés con fuerza, pues eso hace que no se puedan mover con libertad para desarrollarse de forma normal.
MITO 4 •Los bebés lloran de manera diferente dependiendo de lo que les pase Esto es verdad. El llanto del bebé puede ser por hambre, por sueño, por incomodidad, por dolor, por frío o calor, etcétera. Tú vas a aprender a conocer a tu chiquito durante el primer mes, luego podrás distinguir entre un llanto y otro, ¡pronto te convertirás en toda una experta!
MITO 5 •Hay que rapar el bebé antes de que cumpla un año para que su pelo crezca más fuerte y más sano Esto es un mito. Desde hace mucho tiempo se ha pensado que rapar a los niños fortalece su pelo, especialmente en América Latina, pero la verdad es que el pelo de tu hijo está definido genéticamente, y raparlo no hará ninguna diferencia.
Es normal que cuando llegues a casa con tu bebé recién nacido te asalten miles de dudas que nunca pensaste que tendrías. La primera vez que vayas al pediatra es fácil que lleves una lista tan larga de preguntas que casi te dé vergüenza sacar. Un recién nacido no es un extraterrestre, de forma que a grandes rasgos cuidarle no es tan diferente de cuidar a cualquier otro ser humano.
El bebé, al igual que el resto de personas, necesita comer, dormir, estar limpio, socializarse. Eso sí, con algunas connotaciones específicas para su edad, que tampoco hay que tomarse como una carrera de fondo.